Via Crucis del Viernes Santo

Hermanos, al finalizar la Liturgia de la Pasión (que será el viernes 3 de abril a las 4:00 p.m.), saldremos a recorrer El Olivar meditando el Via Crucis. Encuentra aquí el recorrido y meditaciones

Recorrido
Estaciones

  1. PRIMERA ESTACIÓN: JESÚS EN EL HUERTO DE LOS OLIVOS
  2. SEGUNDA ESTACIÓN: JESÚS, TRAICIONADO POR JUDAS, ES ARRESTADO
  3. TERCERA ESTACIÓN: JESÚS ES CONDENADO POR EL SANEDRÍN
  4. CUARTA ESTACIÓN: JESÚS ES NEGADO POR PEDRO
  5. QUINTA ESTACIÓN: JESÚS ES JUZGADO POR PILATOS
  6. SEXTA ESTACIÓN: JESÚS ES FLAGELADO Y CORONADO DE ESPINAS
  7. SÉPTIMA ESTACIÓN: JESÚS CARGA CON LA CRUZ
  8. OCTAVA ESTACIÓN: SIMÓN DE CIRENE AYUDA A JESÚS A LLEVAR LA CRUZ
  9. NOVENA ESTACIÓN: JESÚS SE ENCUENTRA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN
  10. DÉCIMA ESTACIÓN: JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ
  11. DÉCIMO PRIMERA ESTACIÓN: JESÚS PROMETE EL REINO AL BUEN LADRÓN
  12. DÉCIMO SEGUNDA ESTACIÓN: JESÚS EN LA CRUZ, LA MADRE Y EL DISCÍPULO
  13. DÉCIMO TERCERA ESTACIÓN: JESÚS MUERE EN LA CRUZ
  14. DÉCIMO CUARTA ESTACIÓN: JESÚS ES ENTERRADO EN EL SEPULCRO

Recorrido

Estaciones y Meditación

Presentación

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.
V/. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
R/. Amén.

Los caminos de los hombres son los caminos de Dios.
Señor, no andamos por caminos diferentes.
Tú andas por donde nosotros andamos.
Y nos pides que nosotros andemos por los tuyos.
Ni Tú quieres caminar en solitario,
ni quieres dejar que nosotros caminemos en soledad.
Nosotros queremos ser tus Cireneos que te ayudemos a llevar tu Cruz,
como tú quieres ser el nuestro que nos ayudes a cargar con las nuestras.
Tú cargas con tu Cruz, que en realidad no es tuya.
Es la que nosotros hemos fabricado para ti.
En tu Cruz están todas nuestras cruces.
Por eso, Tú y nosotros, cargamos la misma cruz.
Tú sabes mucho de cruces. Nosotros también.
Enséñanos a ser fuertes y que, como Tú, podamos llegar juntos al final del camino.
Cansados, sí, pero con suficientes fuerzas todavía:
Para pensar y preocuparnos por los demás.
Para entregar nuestras vidas por los demás.
Para tener la suficiente serenidad de decir al final del camino:
“Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.

Oremos: Señor Jesucristo, colma nuestros corazones con la luz de tu Espíritu Santo, para que, siguiéndote en tu último camino, sepamos cuál es el precio de nuestra redención y seamos dignos de participar en los frutos de tu pasión, muerte y resurrección. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

PRIMERA ESTACIÓN: JESÚS EN EL HUERTO DE LOS OLIVOS

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Mateo 26, 36-42
Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y dijo a los discípulos: «Siéntense aquí, mientras voy allá a orar». Y llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a sentir tristeza y angustia. Entonces les dijo: «Mi alma está triste hasta la muerte; quédense aquí y velen conmigo».
Y adelantándose un poco cayó rostro en tierra y oraba diciendo: «Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz. Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú»…
De nuevo se apartó por segunda vez y oraba diciendo: «Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad».

MEDITACION
Dios también se revela en nuestros miedos y hasta en nuestras angustias.
Por eso, la oración se hace, a veces, dolorosa,
porque nos mete ahí dentro de Dios, dentro de nosotros,
dentro del dolor humano de los hombres.
Jesús comienza a vivir su Pasión, aun antes de comenzarla.
Y comienza a sufrirla por dentro aún sin haberla experimentado por fuera.
Su oración me revela un Jesús tan humano como yo. La Cruz le da miedo.
La muerte le causa pavor y angustia. Lo mismo que me sucede a mí… Es el sentimiento humano, débil frente al sufrimiento.
Y eso es natural. No significa que mi fe se haya debilitado.
Significa que mi corazón es humano.
Igual que lo fue el corazón del mismo Jesús.
En los momentos de sufrimiento, la fe puede quedar como nublada,
pero sigue brillando al otro lado de mis penas.
Jesús sintió pavor y angustia y eso no significaba que su amor al Padre hubiese disminuido. Al contrario, es entonces cuando más fuerte es su relación filial. Porque es precisamente ahí donde más se ratifica en su obediencia de hijo.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».
[Pausa de silencio]
Todos: Padre nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

SEGUNDA ESTACIÓN: JESÚS, TRAICIONADO POR JUDAS, ES ARRESTADO

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Marcos 14, 43.45-46.50-52
Todavía estaba hablando cuando se presentó Judas, uno de los Doce. Y en cuanto llegó, se acercó y le dijo: «¡Maestro!». Y lo besó. Ellos le echaron mano y lo prendieron. Los discípulos lo abandonaron y huyeron. Lo iba siguiendo un muchacho envuelto sólo en una sábana; y le echaron mano; pero él, soltando la sábana, se les escapó desnudo.

MEDITACIÓN
Señor, ¡en qué poco te tasaron los hombres!
¡Qué poco vales para los hombres!
En el mercado de valores te tasan “a precio de esclavo”.
“Treinta sucias monedas!
No sé cómo te sentiste al saber qué poco daban por ti;
lo que sí sé cómo debiste sentirte, “no por el precio”,
sino “por la traición de uno de los tuyos”,
que te traiciona y te vende tan barato
como para desentenderse de ti.
Te duele la traición del corazón humano.
Y tú lo sabías, desde cuando lo elegiste.
Y, sin embargo, quisiste darle la oportunidad
de cambiar su corazón.
Esto me hace pensar en el aguante
que sigues teniendo con cada uno de nosotros.
¡Y no nos avergüenzas ante los demás!
¡Y nos esperas hasta el final!
¡Hasta el final nos acompaña tu amor y tu deseo de salvarnos!
Aunque nosotros te llevemos “traicionado en el corazón”,
tú sigues “llevándonos amados y ofreciéndonos el perdón en el tuyo”.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».
[Pausa de silencio]
Todos: Padre nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

TERCERA ESTACIÓN: JESÚS ES CONDENADO POR EL SANEDRÍN

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Marcos 14, 55.61-62.64
Los sumos sacerdotes y el Sanedrín en pleno buscaban un testimonio contra Jesús, para condenarlo a muerte, y no lo encontraban. El sumo sacerdote lo interrogó preguntándole: «¿Eres tú el Mesías, el Hijo de Dios bendito?». Jesús contestó: «Sí lo soy». Y todos lo declararon reo de muerte.

MEDITACIÓN
El Sanedrín era la corte de justicia del pueblo de Dios. Ahora, esta corte condena a Cristo, el Hijo de Dios bendito, y lo juzga reo de muerte.
El inocente es condenado «porque ha blasfemado», declaran los jueces rasgándose las vestiduras. Pero nosotros sabemos por el evangelista que lo hicieron por envidia y odio.
A lo largo de los siglos, multitud de inocentes han sido condenados a sufrimientos atroces. Hay quien clama justicia, pero son ellos, los inocentes, quienes expían los pecados del mundo, en comunión con Cristo, el Inocente.

Jesús, tú no te preocupas de hacer brillar tu inocencia, sólo has procurado volver a dar al hombre la justicia que perdió por el pecado.
Éramos tus enemigos; no había modo de cambiar nuestra condición. Tú te hiciste condenar para darnos el perdón. Salvador, no dejes que caigamos en la condenación en el último día.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».
[Pausa de silencio]
Todos: Padre nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

CUARTA ESTACIÓN: JESÚS ES NEGADO POR PEDRO

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Marcos 14, 66-68.72
Mientras Pedro estaba abajo en el patio, llegó una criada del sumo sacerdote y, al ver a Pedro calentándose, lo miró fijamente y dijo: «También tú andabas con Jesús el Nazareno». Él lo negó diciendo: «Ni sé ni entiendo lo que quieres decir»… Y en seguida, por segunda vez, cantó el gallo. Pedro se acordó de las palabras que le había dicho Jesús: «Antes de que cante el gallo dos veces, me habrás negado tres», y rompió a llorar.

MEDITACIÓN
Lágrimas amargas, pero endulzadas por el recuerdo
de las palabras de Jesús:
«No he venido para condenar, sino para salvar» .
Ahora le reitera aquella mirada de «ternura y piedad»,
la misma mirada del Padre «lento a la cólera y grande en el amor»,
«qué no nos trata según nuestros pecados,
no nos paga conforme a nuestras culpas» .
Pedro se sumerge en aquella mirada.
En la mañana de Pascua
las lágrimas de Pedro serán lágrimas de alegría.
Jesús, única esperanza de los que, débiles y heridos, caen;
tú sabes lo que hay en cada hombre.
Nuestra debilidad aumenta tu amor
y suscita tu perdón.
Haz qué, a la luz de tu misericordia,
reconozcamos nuestros pasos desviados
y, salvados por tu amor,
proclamemos las maravillas de tu gracia.
Concede a cuantos tienen autoridad sobre los hermanos
de jactarse no de haber sido elegidos, sino de sus debilidades
por las cuales habita en ellos tu poder.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».
[Pausa de silencio]
Todos: Padre nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

QUINTA ESTACIÓN: JESÚS ES JUZGADO POR PILATOS

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Marcos 15,12-15
Pilato continuó diciendo: «¿Qué debo hacer, entonces, con el que ustedes llaman rey de los judíos?». Ellos gritaron de nuevo: «¡Crucifícalo!». Pilato les dijo: ¿Qué mal ha hecho? Pero ellos gritaban cada vez más fuerte: ¡Crucifícalo! Pilato, para contentar a la multitud, les puso en libertad a Barrabás; y a Jesús, después de haberlo hecho azotar, lo entregó para que fuera crucificado.

Meditación:
Declarado inocente, pero condenado a muerte.
Demasiados inocentes que no tienen para pagar un abogado que defienda su inocencia.
Porque hoy, Señor, lo que hay que probar no es el delito, sino la inocencia.
No importa si eres inocente. Tienes que demostrarlo.
Y aún así no te creen.
A Ti te reconocieron inocente. Pero no te creyeron.
Hoy no condenamos a la cruz. Pero condenamos a pudrirnos en la cárcel.
Y todavía nos lavamos las manos. Nadie quiere hacerse responsable.
Hoy no existen responsables.
Jesús no tuvo abogados para su defensa.
Tampoco Él quiso defenderse.
Así se identifica mejor con todos esos crucificados inocentes a quien nadie defiende.
Señor, hoy hablamos mucho de los derechos humanos.
Pero ¿Quién reconoce esos derechos en el otro?
¿Y, me quieres decir, dónde están los derechos de Dios?
¿Y puede haber derechos humanos cuando le negamos a Dios los suyos?

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».
[Pausa de silencio]
Todos: Padre nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

SEXTA ESTACIÓN: JESÚS ES FLAGELADO Y CORONADO DE ESPINAS

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Marcos 15, 15.17-19
Pilato, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran. Los soldados lo vistieron de púrpura, le pusieron una corona de espinas que habían trenzado, y comenzaron a hacerle el saludo: «¡Salve, rey de los judíos!». Le golpearon la cabeza con una caña, le escupieron; y, doblando las rodillas, se postraban ante él.

MEDITACION
Son muchos los gestos y actitudes de Jesús en la Pasión:
El silencio. Una de las cosas que los Evangelios resaltan,
y que más extrañan en la Pasión de Jesús es su silencio.
“Y Jesús callaba”.
Le acusaban “y Jesús callaba”.
Le condenan a muerte “y Jesús callaba”.
Le cargan con la Cruz “y Jesús callaba”.
El difícil y doloroso silencio del inocente.
¡Qué difícil callar cuando alguien nos acusa!
¡Qué difícil callar cuando creemos tener la razón!

No se justifica. En su Pasión, Jesús no trata
de defenderse, ni justificarse.
cualquier justificación no sería escuchada.
Los hombres no están para escuchar la verdad
sino sus propios intereses e intenciones.
Él que habló tanto durante su vida,
sabe que ahora es el momento del silencio.
Del dejarse llevar y manejar.
¡Qué difícil! ¡Resistirnos a no defendernos pudiendo hacerlo!

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».
[Pausa de silencio]
Todos: Padre nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

SÉPTIMA ESTACIÓN: JESÚS CARGA CON LA CRUZ

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Marcos 15,16-20
Los soldados lo llevaron dentro del palacio, al pretorio, y convocaron a toda la guardia. Lo vistieron con un manto de púrpura, hicieron una corona de espinas y se la colocaron. Y comenzaron a saludarlo: «¡Salud, rey de los judíos!». Y le golpeaban la cabeza con una caña, le escupían y, doblando la rodilla, le rendían homenaje. Después de haberse burlado de Él, le quitaron el manto de púrpura y le pusieron de nuevo sus vestiduras. Luego lo hicieron salir para crucificarlo.

Meditación:
No solo es condenado a ser crucificado.
También tiene que llevar y cargar con su propio suplicio.
Los hombros de Jesús ya saben ahora lo que pesan las cruces de los hombres.
Los hombros de Jesús ya saben que las cruces no las hace Dios sino que las fabricamos los hombres.
No es Dios quien nos manda las cruces.
Las cruces las hacemos los hombres: para Dios y para los hombres.
En nada se diferencian las cruces de Dios y las cruces de los hombres.
Todas ellas son de la misma madera. ¡Triste destino de la madera!
Tú algo sabías de estas cosas cuando nos dijiste: que los grandes imponen «cargas pesadas».
En tanto, tú nos decías: «mi carga es suave y ligera», y no te creímos.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».
[Pausa de silencio]
Todos: Padre nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

OCTAVA ESTACIÓN: SIMÓN DE CIRENE AYUDA A JESÚS A LLEVAR LA CRUZ

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Marcos 15,21
Como pasaba por allí Simón de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo, que regresaba del campo, lo obligaron a llevar la cruz de Jesús.

Meditación:
El camino del Calvario es el camino donde unos vienen a descansar y otros van camino de la muerte.
Es el camino del hombre que viene y de Dios que va.
Es el hombre y Dios que se cruzan en el camino. Es el camino donde Dios necesita del hombre, aunque él también esté cansado.
Es el camino donde el hombre puede prestar sus fuerzas a la debilidad de Dios. Es el camino donde el hombre puede prestar sus hombros a los hombros cansados de Dios.
Es el camino donde el hombre puede aliviar los cansancios de Dios.
Es el camino donde los hombres aprenden a sentir en propia carne el cansancio de los demás hombres.
Es el camino donde los hombres aprenden a olvidarse de sí para compartir la debilidad de los demás hombres.
Es el camino donde mis prisas no cuentan porque sé que alguien está sufriendo más yo.
Es el camino donde los samaritanos tienen menos prisas que los buenos que van a rezar al templo.
Es el camino donde los hombres son más importantes que el culto en el templo.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».
[Pausa de silencio]
Todos: Padre nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

NOVENA ESTACIÓN: JESÚS SE ENCUENTRA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Lucas 23, 27-28
Lo seguían muchos del pueblo y un buen número de mujeres, que se golpeaban el pecho y se lamentaban por él. Pero Jesús, volviéndose hacia ellas, les dijo: «¡Hijas de Jerusalén!, no lloren por mí; lloren más bien por ustedes y por sus hijos».

Meditación:
De nuevo lo femenino en el camino del Calvario.
Frente a la dureza del hombre, la sensibilidad de las mujeres.
Frente a la indiferencia de lo masculino, las lágrimas femeninas.
Las lágrimas no solucionan los problemas.
Pero consuelan el corazón y suavizan lo escabroso del camino.
Cuando uno ama de verdad se olvida de sus propios dolores.
Cuando uno ama como Dios ama se olvida de sí mismo.
Y ahora es Jesús, cargado con su cruz, el que trata de secar aquellas lágrimas.
Ahora es Jesús que deja de pensar en el peso de la cruz, y consuela a las que lloran por El.
Siempre tenemos algo que dar a los demás.
Las mujeres pueden regalar sus lágrimas de compasión y de afecto.
A Jesús cargando con su cruz, aún le quedan sentimientos para darles una palabra de aliento.
Nadie tiene tan poco que no pueda compartir algo de lo que aún le queda.
El dolor puede destruir el cuerpo, pero siempre queda el corazón para sentir y amar.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».
[Pausa de silencio]
Todos: Padre nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

DÉCIMA ESTACIÓN: JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Marcos 15, 23-28
Después de ofrecerle vino mezclado con mirra, que él no quiso tomar, lo crucificaron y se repartieron sus ropas, sorteándolas entre ellos.
Eran como las nueve de la mañana cuando lo crucificaron.
Pusieron una inscripción con el motivo de su condena, que decía: “El rey de los judíos”.
Crucificaron con él también a dos ladrones, uno a su derecha y otro a su izquierda. Así se cumplió la Escritura que dice: “y fue contado entre los malhechores.”

Meditación:
Manos y pies clavados a unos maderos.
Manos que ya no pueden extenderse y tocar y acariciar.
Pies que ya no pueden andar ni caminar. Mientras tanto,
un corazón para seguir latiendo fatigosamente, amando a todos
Mientras tanto, un amor que sigue amando y perdonando y salvando.
Ellos mismos están escribiendo las señales pascuales de su Resurrección.
«Ved las llagas de mis manos». «Ved las llagas de mis pies».
El dolor de los clavos encoge los nervios y tendemos del cuerpo.
Pero dilata la universalidad del amor.
Podemos clavar las manos y los pies, pero no podemos clavar el corazón.
Dentro de unos días, volverá a tener manos nuevas que volverán a estrechar las nuestras.
Dentro de unos días, volverá a tener pies nuevos que volverán a caminar con nosotros.
Mientras tanto, ahí queda su cuerpo clavado a unos maderos
para hacerse un solo madero, el de la Cruz.
Ahora, ya pueden levantarlo en alto.
Ahora, colgado, dejará de ser espectáculo de triunfadores y será espectáculo que atraerá el corazón de los hombres: «cuando sea levantado en alto atraeré a todos hacia mí».

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».
[Pausa de silencio]
Todos: Padre nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

DÉCIMO PRIMERA ESTACIÓN: JESÚS PROMETE EL REINO AL BUEN LADRÓN

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Lucas 23, 33.42-43
Cuando llegaron al lugar llamado «La Calavera», lo crucificaron allí a él y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Uno de ellos decía: «Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino». Jesús le respondió: «Te lo aseguro, hoy estarás conmigo en el paraíso».

MEDITACIÓN
No se encierra sobre sí mismo.
Jesús no utiliza el sufrimiento para que le presten atención.
Ni se encierra en sus propios dolores.
Sufre pensando en los demás.
Pensar en los otros cuando uno está sufriendo.
En la Cruz tiene una oración por los mismos
que le han juzgado y condenado. Y los disculpa.
“Perdónales, Padre, porque no saben lo que hacen”.
En la Cruz, se olvida de sí mismo para atender
el grito del que con el sufre en la Cruz:
“Hoy estarás conmigo en el Paraíso”.

ORACIÓN
Jesús, acuérdate de mí cuando, consciente de mi infidelidad, tenga la tentación de desesperarme.
Jesús, acuérdate de mí cuando, después de repetidos esfuerzos, me sienta todavía en el fondo del valle.
Jesús, acuérdate de mí cuando todos se hayan cansado de mí y nadie confíe en mí, y me encuentre solo y abandonado.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».
[Pausa de silencio]
Todos: Padre nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

DÉCIMO SEGUNDA ESTACIÓN: JESÚS EN LA CRUZ, LA MADRE Y EL DISCÍPULO

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Juan 19, 25-27
Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María de Cleofás y María Magdalena. Jesús, al ver a su madre, y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo». Luego dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre». Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.

MEDITACION
En la Cruz, tienes un recuerdo para su Madre:
“Madre, he ahí a tu hijo. Hijo, he ahí a tu madre”.
Verte condenado y camino de la cruz ante los ojos de la madre, hieren el corazón del Hijo y de la Madre.
Ya no es tu dolor el que te duele.
Es sentir el corazón de la Madre que nada puede hacer por ti.
Es sentir el corazón de la Madre adolorido e impotente.
Es volver a sentirte niño a la espera de los brazos maternos. Es volver a sentirte niño a la espera de la caricia de unos ojos que siguen amándote.
No es tu dolor el que te duele.
Es sentir que alguien sufre por ti.
Es sentir que también ella está llevando su cruz sin que nadie se entere.
Es el dolor de todos los corazones de todas las madres sin poder estrechar entre sus brazos al hijo que ya no parece suyo, porque ya les pertenece a todos los hombres.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».
[Pausa de silencio]
Todos: Padre nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

DÉCIMO TERCERA ESTACIÓN: JESÚS MUERE EN LA CRUZ

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Lucas 23,44-46
Era alrededor del mediodía. El sol se eclipsó y la oscuridad cubrió toda la tierra hasta las tres de la tarde. El velo del Templo se rasgó por el medio, Jesús, con un grito, exclamó: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu». Y diciendo esto, expiró.

Meditación:
Los hombres han logrado lo que querían. Han triunfado.
Y Dios también ha logrado lo que siempre esperó. Ahora es el triunfo de Dios.
Morir no es dejar de existir.
Morir es dar paso a la vida.
«Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, no da fruto;
pero si muere dará mucho fruto».
Mientras unos celebran su triunfo humano, el triunfo del poder y se quitan de en medio a alguien que les estorbaba, Dios también celebra su triunfo:
Celebra el triunfo del amor:
«nadie tiene amor más grande que el que da la vida por los amigos».
Celebra el triunfo de la salvación del hombre:
«Dios envió a su Hijo no para condenar al mundo sino para salvarlo».
¿Qué hace Dios en la Cruz? Revelarse como Dios, como amor.
¿Qué hace Jesús en la Cruz? Revelar el rostro y el corazón de Dios.
¿Qué hacen Dios y Jesús en la Cruz? Revelar la dignidad y la importancia del hombre.
¿Qué hace Jesús muriendo en la Cruz?
Dar su vida humana para volver a la vida divina.
Dar su vida para que los hombres tengamos vida.
Dar su vida para enseñarnos a los hombres a amar.
Dar su vida para convertirse en Evangelio.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».
[Pausa de silencio]
Todos: Padre nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

DÉCIMO CUARTA ESTACIÓN: JESÚS ES ENTERRADO EN EL SEPULCRO

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Marcos 15,42-47
Era día de Preparación, es decir, vísperas de sábado. Por eso, al atardecer, José Arimatea -miembro notable del Sanedrín, que también esperaba el Reino de Dios- tuvo la audacia de presentarse ante Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús. Pilato se asombró de que ya hubiera muerto; hizo llamar al centurión y le preguntó si hacía mucho que había muerto. Informado por el centurión, entregó el cadáver a José. Este compró una sábana, bajó el cuerpo de Jesús, lo envolvió en ella y lo depositó en un sepulcro cavado en la roca. Después hizo rodar una piedra a la entrada del sepulcro. María Magdalena y Maria, la madre de José, miraban dónde lo habían puesto.

Meditación:
Virgen fue el vientre que le prestó su Madre.
Virgen es también el sepulcro que le prestaron unos amigos.
La madre lo tuvo en sus entrañas por nueve meses.
Los amigos le prestan el sepulcro para tres días.
No lo necesitaba más tiempo.
Tres días eran suficientes para quien resucitaría al tercer día.
Vacío estaba cuando lo sepultaron. Estaba de estreno.
Vacío lo dejó al resucitar. Estreno de todos los nuevos sepulcros.
Sin Él la tierra parecía vacía.
Y la tierra volverá a sentirse llena con su presencia pascual.
Todos lo creían encerrado tras la pesada losa que rodaron a la entrada.
Todos sentían el frío del miedo y la cobardía con las puertas cerradas.
Una especie de sepulcro para quienes se quedan encerrados en la muerte.
Una especie de sepulcro para quienes no creen en la vida.
Cuando van de madrugada el sepulcro estará vacío.
Pero Él estará vivo entre las flores del jardín.
Y los corazones volverán a revivir. Y todo comenzará de nuevo.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».
[Pausa de silencio]
Todos: Padre nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

REFLEXIÓN FINAL

Las únicas preguntas que caben al pie de la Cruz son:
Señor, ¿tan importante soy, para que hagas todo esto por mí?
Señor, ¿tanto me amas, para que hagas todo esto por mí?
Señor, no te pregunto ¿de qué has muerto?
Te pregunto ¿para qué has muerto y por quién has muerto?
Y luego “meternos enteros dentro de sus llagas
y dejarnos rociar por la sangre fresca que aún corre por ellas”.
Verte ensangrentado y vernos ensangrentados por tu Sangre.

Ante tu Cruz solo nos queda “el misterio de adoración a tu amor”

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