Vía Crucis de los Niños Misioneros

Viernes 20 de Marzo – Al finalizar la Misa de 6:00 p.m.

  1. Primera estación: Jesús es condenado a muerte
  2. Segunda estación: Jesús carga con la Cruz
  3. Tercera estación:  Jesús cae por primera vez
  4. Cuarta estación: Jesús se encuentra con María, su Madre
  5. Quinta estación: Simón de Cirene ayuda a Jesús a llevar la Cruz
  6. Sexta estación: Jesús se encuentra con la Verónica
  7. Séptima estación: Jesús cae por segunda vez
  8. Octava estación: Jesús se encuentra con las mujeres de Jerusalén
  9. Novena estación: Jesús cae por tercera vez
  10. Décima estación: Jesús es despojado de sus vestiduras
  11. Undécima estación: Jesús es clavado en la cruz
  12. Duodécima estación: Jesús muere en la Cruz
  13. Décimotercera estación: Jesús es descendido de la Cruz
  14. Décimocuarta estación: Jesús es enterrado en el Sepulcro
  15. Reflexión Final

Meditaciones de OMP España

Presentación

Queridos niños, nuestra parroquia, Nuestra Señora del Pilar, es una Parroquia de los Misioneros Pasionistas. Vamos a orar en este Vía Crucis por las misiones en el Perú y en todo el mundo, y por todos los niños, especialmente los más necesitados.
Cada estación comienza con una invocación a Jesús Crucificado. Después, escucharemos un texto bíblico y una pequeña meditación. La estación terminará con una oración.

Reflexión Inicial

«Jesús, queremos estar unidos a Ti, recorriendo contigo tu Pasión y tu muerte. El silencio de las calles de Jerusalén, el silencio del Gólgota, el silencio de los que te amaban, es también hoy el silencio de tantos niños que sufren, por causa de la enfermedad, por causa de la guerra, por causa de no sentirse amados ni apoyados.
Por tu sacrificio en la Cruz somos cristianos. Por ese sacrificio tuyo hemos sido salvados. Ayúdanos a comprender un poco mejor, a amar un poco más, para que nosotros mismos nos decidamos a darnos por Ti a los demás.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.»

Primera estación: Jesús es condenado a muerte

01

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Marcos 15,12-15
«Pilato continuó diciendo: «¿Qué debo hacer, entonces, con el que ustedes llaman rey de los judíos?». Ellos gritaron de nuevo: «¡Crucifícalo!». Pilato les dijo: ¿Qué mal ha hecho? Pero ellos gritaban cada vez más fuerte: ¡Crucifícalo! Pilato, para contentar a la multitud, les puso en libertad a Barrabás; y a Jesús, después de haberlo hecho azotar, lo entregó para que fuera crucificado.«

Meditación:

Señor, cuando juzgo a los demás, cuando les condeno y les rechazo, estoy siendo como Pilatos.
Te pido que me enseñes a amar a los demás.
Te pido por los niños que, en tantas partes del mundo, son condenados a la marginación, al desprecio, a la prisión, y solo por amarte, por servirte, por hablar de Ti y de tu amor.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».

Segunda estación: Jesús carga con la Cruz

Santuario de San Gabriel de la Dolorosa, Gran Sasso - Italia

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Marcos 15,16-20
«Los soldados lo llevaron dentro del palacio, al pretorio, y convocaron a toda la guardia. Lo vistieron con un manto de púrpura, hicieron una corona de espinas y se la colocaron. Y comenzaron a saludarlo: «¡Salud, rey de los judíos!». Y le golpeaban la cabeza con una caña, le escupían y, doblando la rodilla, le rendían homenaje. Después de haberse burlado de Él, le quitaron el manto de púrpura y le pusieron de nuevo sus vestiduras. Luego lo hicieron salir para crucificarlo.»

Meditación:

Jesús, llevas el peso de mi cruz. Enséñame a llevar mis propias cruces, las dificultades y personas que me cuestan más. Yo solo no puedo. Te pido para que ayudes con sus cruces a los niños más pobres, los que están más solos y los
que menos tienen.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».

Tercera estación:  Jesús cae por primera vez

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Lectura del profeta Isaías 53, 4-6
«Despreciado, desechado por los hombres, abrumado de dolores y habituado al sufrimiento, como alguien ante quien se aparta el rostro, tan despreciado, que lo tuvimos por nada. Pero Él soportaba nuestros sufrimientos y cargaba con nuestras dolencias, y nosotros lo considerábamos golpeado, herido por Dios y humillado. Él fue traspasado por nuestras rebeldías y triturado por nuestras iniquidades. El castigo que nos da la paz recayó sobre él y por sus heridas fuimos sanados.»

Meditación:

Jesús, me duele verte tirado en el suelo; pero qué fuerza tienes.
Dame tu fuerza cuando estoy desanimado.
Te pido por todos los niños que son tan frágiles que no pueden levantarse.
Te pido por los misioneros que les ayudan y les animan a ponerse en pie
y seguir el camino de su vida junto a Ti.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».

Cuarta estación: Jesús se encuentra con María, su Madre

Santuario de San Gabriel de la Dolorosa, Gran Sasso - Italia

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Lucas 2,34-35.51b
«Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre: «Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos». Su madre conservaba estas cosas en su corazón.»

Meditación:

Jesús, quiero ser como María, ser capaz de estar junto a quienes se sienten abandonados y no amados en tantas partes del planeta.
Te pido por todos los niños del mundo que no tienen junto a ellos una madre para consolarles.
Que tu madre, María, les dé su ternura.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».

Quinta estación: Simón de Cirene ayuda a Jesús a llevar la Cruz

Santuario de San Gabriel de la Dolorosa, Gran Sasso - Italia

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Marcos 15,21
«Como pasaba por allí Simón de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo, que regresaba del campo, lo obligaron a llevar la cruz de Jesús.»

Meditación:

Jesús, quiero ser tu cirineo y ayudarte a llevar el peso de los pecados y sufrimientos de los niños del mundo entero.
Te pido que me hagas generoso para aprender a tomar la cruz de quienes has puesto junto a mí.
Que nunca desprecie la ayuda de quienes me quieren bien, y que los que te amamos sepamos ayudar a quienes más te necesitan.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».

Sexta estación: Jesús se encuentra con la Verónica

Santuario de San Gabriel de la Dolorosa, Gran Sasso - Italia

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Lectura del libro de los Salmos 27, 8-9
«Mi corazón sabe que dijiste: «Busquen mi rostro».
Yo busco tu rostro, Señor, no lo apartes de mi.
No alejes con ira a tu servidor,
tú, que eres mi ayuda, no me dejes ni me abandones,
mi Dios y mi salvador.»

Meditación:

Mientras tu dolor llegaba al extremo, la Verónica ha querido aliviarlo secándote el rostro con un paño.
Un pequeño gesto, que expresaba todo su amor por tí y toda su fe en ti.
Jesús, te pido que me enseñes a verte en cada persona que sufre.
Señor, haz que te encontremos en los pobres, para enjugar las lágrimas de los que lloran, hacernos
cargo de los que sufren y sostener a los débiles.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».

Séptima estación: Jesús cae por segunda vez

Santuario de San Gabriel de la Dolorosa, Gran Sasso - Italia

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Lectura del libro de los Salmos 22, 7-9.12
«Pero yo soy un gusano, no un hombre;
la gente me escarnece y el pueblo me desprecia;
los que me ven, se burlan de mí, hacen una mueca y mueven la cabeza diciendo: «Confió en el Señor, que él lo libre, que lo salve, si lo quiere tanto». No te quedes lejos, porque acecha el peligro y no hay nadie para socorrerme.»

Meditación:

Jesús, a veces me desanimo. No tengo paciencia y cuando me equivoco, quiero abandonar.
Enséñame a aceptar mis caídas, mis errores y mis culpas. Dame misericordia para no juzgar a los demás.
Te pido por los cristianos perseguidos,
especialmente los niños, para que, a pesar de las dificultades, sigan siendo testigos de tu amor.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».

Octava estación: Jesús se encuentra con las mujeres de Jerusalén

Santuario de San Gabriel de la Dolorosa, Gran Sasso - Italia

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Lucas 23, 27-28
«Lo seguían muchos del pueblo y un buen número de mujeres, que se golpeaban el pecho y se lamentaban por él. Pero Jesús, volviéndose hacia ellas, les dijo: «¡Hijas de Jerusalén!, no lloren por mí; lloren más bien por ustedes y por sus hijos».

Meditación:

Jesús, cuántas veces me encierro en mí mismo y me olvido de los demás.
Cuántas veces no pienso en nadie más que en mí mismo.
Estas mujeres están llorando por Ti, por tu dolor y Tú te paras y quieres ayudarles para que no sufran
ellas.
Ayúdame a darme cuenta de que también los demás tienen problemas y que necesitan ayuda.
Enséñame a darles toda la ayuda de la que yo sea capaz.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».

Novena estación: Jesús cae por tercera vez

Santuario de San Gabriel de la Dolorosa, Gran Sasso - Italia

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Lectura del profeta Isaías 53,7-8.11-12b
«Al ser maltratado, se humillaba y ni siquiera abría su boca: como un cordero
llevado al matadero, como una oveja muda ante el que la esquila, él no abría su boca. Fue detenido y juzgado injustamente, y ¿quién se preocupó de su suerte? Porque fue arrancado de la tierra de los vivientes y golpeado por las rebeldías de mi pueblo. A causa de tantas fatigas, él verá la luz y, al saberlo, quedará saciado. Mi Servidor justo justificará a muchos y cargará sobre sí las faltas de ellos. Porque expuso su vida a la muerte y fue contado entre los culpables, siendo así que llevaba el pecado de muchos e intercedió en favor de los culpables.»

Meditación:

Jesús, a pesar de mis repetidas caídas, me amas.
Me estás diciendo que no importa cuántas veces pueda yo caer en desobediencia, en descuidos, en mentiras, en engaños: lo que yo necesito cada vez es saber levantarme
y probar una vez más. Y si yo lo intento, Tú me ayudarás a ser quién Tú quieres que sea.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».

Décima estación: Jesús es despojado de sus vestiduras

Santuario de San Gabriel de la Dolorosa, Gran Sasso - Italia

Del Evangelio según san Juan 19, 23-24
«Después que los soldados crucificaron a Jesús, tomaron sus vestiduras y las dividieron en cuatro partes, una para cada uno. Tomaron también la túnica, y como no tenía costura, porque estaba hecha de una sola pieza de arriba abajo, se dijeron entre sí: «No la rompamos. Vamos a sortearla, para ver a quién le toca.» Así se cumplió la Escritura que dice: Se repartieron mis vestiduras y sortearon mi túnica. Esto fue lo que hicieron los soldados.»

Meditación:

Padre, nos has creado a tu imagen y semejanza, pero cuántos son atacados, humillados y puestos en ridículo. Tú, Jesús, que los amas y reconoces su dignidad, enséñame a mirar con amor a los pobres que me encuentro.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».

Undécima estación: Jesús es clavado en la cruz

Santuario de San Gabriel de la Dolorosa, Gran Sasso - Italia

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Marcos 15, 23-28
Después de ofrecerle vino mezclado con mirra, que él no quiso tomar, lo crucificaron y se repartieron sus ropas, sorteándolas entre ellos.
Eran como las nueve de la mañana cuando lo crucificaron.
Pusieron una inscripción con el motivo de su condena, que decía: “El rey de los judíos”.
Crucificaron con él también a dos ladrones, uno a su derecha y otro a su izquierda. Así se cumplió la Escritura que dice: “y fue contado entre los malhechores.”

Meditación:

Jesús, el silencio de la tarde se rompe con los martillazos que te clavan al madero.
Me avergüenza no haber sabido quererte en tantas ocasiones, no haber vivido con santidad mi vida cristiana.
Haz que nunca sea yo quien clave un clavo en el cuerpo de otros con mis desprecios o mis injusticias.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».

Duodécima estación: Jesús muere en la Cruz

Santuario de San Gabriel de la Dolorosa, Gran Sasso - Italia

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Lucas 23,44-46
«Era alrededor del mediodía. El sol se eclipsó y la oscuridad cubrió toda la tierra hasta las tres de la tarde. El velo del Templo se rasgó por el medio, Jesús, con un grito, exclamó: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu». Y diciendo esto, expiró.»

Meditación:

Jesús, permanezco al pie de la cruz.
Quiero hacer silencio para hablarte desde dentro, para decirte cuáles son mis sentimientos y mi amor por Ti.

(Hacemos una pausa de silencio).

Que tu amor alcance a todos los niños del mundo.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».

Décimotercera estación: Jesús es descendido de la Cruz

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos.
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Mateo 27,55-59a
«Había allí muchas mujeres que miraban de lejos: eran las mismas que habían seguido a Jesús desde Galilea para servirlo. Entre ellas estaban María Magdalena, Maria, la madre de Santiago y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo. Al atardecer, llegó un hombre rico de Arimatea, llamado José, que también se había hecho discípulo de Jesús, y fue a ver a Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús. Pilato ordenó que se lo entregaran. Entonces José tomó el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia.»

Meditación:

María, cuando recibes el cuerpo de Jesús, tu dolor es infinito, pero Él te deja su paz.
Es tu paz, Jesús, la que vive en mi corazón cuando
rezo, cuando hablo contigo, cuando comparto mi vida contigo.
Desde ahora, yo también quiero vivir lleno de esa paz.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».

Décimocuarta estación: Jesús es enterrado en el Sepulcro

Santuario de San Gabriel de la Dolorosa, Gran Sasso - Italia

V/. Te adoramos Oh Cristo y te bendecimos
R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Del Evangelio según san Marcos 15,42-47
«Era día de Preparación, es decir, vísperas de sábado. Por eso, al atardecer, José Arimatea -miembro notable del Sanedrín, que también esperaba el Reino de Dios- tuvo la audacia de presentarse ante Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús. Pilato se asombró de que ya hubiera muerto; hizo llamar al centurión y le preguntó si hacía mucho que había muerto. Informado por el centurión, entregó el cadáver a José. Este compró una sábana, bajó el cuerpo de Jesús, lo envolvió en ella y lo depositó en un sepulcro cavado en la roca. Después hizo rodar una piedra a la entrada del sepulcro. María Magdalena y Maria, la madre de José, miraban dónde lo habían puesto.»

Meditación:

Jesús, con cuánto cariño te preparan un sitio donde
descanse tu cuerpo, ya sin vida.
Que mi corazón, como ese lugar, sea capaz de recibirte y puedas encontrar en él tu descanso.
Te pido que llenes de esperanza
los corazones de todos los niños que están tristes.

«Que la Pasión de Cristo esté siempre grabada en nuestros corazones».

Reflexión Final

(P. Clemente Sobrado C.P)

Las únicas preguntas que caben al pie de la Cruz son:
Señor, ¿tan importante soy, para que hagas todo esto por mí?
Señor, ¿tanto me amas, para que hagas todo esto por mí?
Señor, no te pregunto ¿de qué has muerto?
Te pregunto ¿para qué has muerto y por quién has muerto?
Y luego “meternos enteros dentro de sus llagas
y dejarnos rociar por la sangre fresca que aún corre por ellas”.
Verte ensangrentado y vernos ensangrentados por tu Sangre.

Ante tu Cruz solo nos queda “el misterio de adoración a tu amor”.

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