
¡Mes de mayo, mes mariano! En este año jubilar por los 300 años por la canonización de Santo Toribio de Mogrovejo, nos unimos a toda la Iglesia de Lima con el rezo del Rosario.
En la Parroquia Nuestra Señora del Pilar, rezamos el Rosario en comunidad ante nuestra Madre, todos los lunes, después de misa de 6:50 a.m. en nuestra Parroquia.
Meditemos a continuación con el subsidio del Arzobispado de Lima, que contiene las intenciones para cada Misterio.
REZO DEL SANTO ROSARIO EN EL AÑO JUBILAR TORIBIANO
- Misterios Gozosos (lunes y sábado)
- Misterios Luminosos (jueves)
- Misterios Dolorosos (martes y viernes)
- Misterios Gloriosos (miércoles y domingo)
- Oración Final
- Letanías de la Mujer Sinodal (Adaptadas)
- ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN: MARÍA, MADRE DEL CAMINO SINODAL
Misterios Gozosos (lunes y sábado)
Guía: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Monición Inicial
Hermanos y hermanas, los Misterios Gozosos nos hablan de inicios, de sorpresas y de salidas. Una Iglesia sinodal es una Iglesia que se alegra de estar viva y en camino. María no guardó la noticia para sí misma, salió a las montañas; Santo Toribio de Mogrovejo no se quedó en la Catedral, salió a los arenales de Lima y recorrió innumerables pueblos del Perú entero para acompañar al pueblo de Dios, anunciar el evangelio, para bautizar y confirmar en la fe. Al iniciar este rosario, pedimos la gracia de ser una ciudad que se saluda, que se reconoce y que camina unida hacia la luz de Cristo.
Primer Misterio: La Encarnación del Hijo de Dios
- Texto bíblico: «La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros» (Jn 1, 14).
- Reflexión: El «Sí» de María hace posible la comunidad. La sinodalidad comienza con la escucha de la voluntad de Dios en lo cotidiano. Santo Toribio de Mogrovejo dijo «sí» a una misión lejana y difícil, aceptando venir a Lima para servir a un pueblo que aún no conocía.
- Intención: Pidamos por los esfuerzos en implementar la sinodalidad en nuestras en nuestras parroquias y los esfuerzos en vivir unidos entre familias y vecinos. Que cada «sí» de los agentes pastorales en los distritos de nuestra capital sea una semilla de esperanza para una ciudad más humana y más hermana.
- Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
Segundo Misterio: La Visitación de María a su prima Isabel
- Texto bíblico: «María partió y fue sin demora» (Lc 1, 39).
- Reflexión: María camina con prontitud. El camino sinodal es un camino de servicio. Santo Toribio de Mogrovejo es el «santo de las caminatas», recorriendo millas de kilómetros para visitar a sus ovejas. En el encuentro de las dos mujeres, nace la alegría.
- Intención: Pensemos en los agentes pastorales y voluntarios que visitan a los enfermos en los hospitales de Lima, a los presos en las cárceles, a los ancianos, etc. María camina con ellos por las calles de nuestra ciudad, llevando consuelo a quien está solo.
- Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
Tercer Misterio: El Nacimiento de Jesús en Belén
- Texto bíblico: «Hoy les ha nacido un Salvador» (Lc 2, 11).
- Reflexión: Dios nace en la periferia, en la precariedad. Una Iglesia sinodal sabe que el centro es el pobre y que la gloria de Dios es que el pobre viva con dignidad y se sepa hijo e hija amado de Dios. Santo Toribio de Mogrovejo siempre prefirió estar con los sencillos, aprendiendo sus lenguas para que el mensaje de Belén llegara a todos sin distinción.
- Intención: Por los asentamientos humanos y las zonas más necesitadas de nuestra ciudad. Que en cada niño limeño que nace en la pobreza, sepamos ver el rostro de Jesús y nos comprometamos a caminar con ellos.
- Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
Cuarto Misterio: La Presentación de Jesús en el Templo
- Texto bíblico: «Mis ojos han visto la salvación» (Lc 2, 30).
- Reflexión: Jesús es presentado a la comunidad. La sinodalidad es presentar nuestras vidas al servicio del bien común. Santo Toribio organizó la Iglesia en Lima para que todos tuvieran un lugar, desde el virrey hasta el esclavo, bajo una misma fe.
- Intención: Por nuestras familias limeñas, para que presenten a sus hijos los valores de la justicia y la paz. Que nuestras parroquias sean templos de puertas abiertas donde todos se sientan en casa.
- Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
Quinto Misterio: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo
- Texto bíblico: «No sabían que debo ocuparme de los asuntos de mi Padre» (Lc 2, 49).
- Reflexión: María y José buscan juntos. La sinodalidad también es buscar a los que se han alejado o se han perdido en el ruido de la gran ciudad. Santo Toribio buscó incansablemente a los que sufrirían para devolverles la dignidad de los hijos de Dios.
- Intención: Por aquellos que caminan por Lima sin sentido, por los que han perdido la fe o la esperanza. Que, como María y Santo Toribio, la Iglesia de Lima salga a buscarlos en las plazas y parques para decirles que Dios los ama.
- Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
Oración final
«Señor, que, por intercesión de María, Mujer Sinodal, y de nuestro segundo arzobispo, Santo Toribio de Mogrovejo, aprendamos a caminar nuestra ciudad de Lima con los ojos abiertos y el corazón dispuesto. Que la alegría de estos misterios nos impulse a construir una comunidad donde nadie camine solo y todos seamos escuchados. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.»
Misterios Luminosos (jueves)
Guía: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Monición: Hoy contemplamos los Misterios de Luz. María es la mujer sinodal porque no caminó sola, sino con la Iglesia naciente. Santo Toribio de Mogrovejo recorrió Lima y sus periferias a pie, escuchando y confirmando en la fe. Pidamos caminar hoy nuestra ciudad con esa misma mirada de escucha y servicio.
Primer Misterio: El Bautismo en el Jordán
- Texto bíblico: «Este es mi Hijo amado» (Mt 3, 17).
- Reflexión: Jesús se pone en la fila de los pecadores. La sinodalidad empieza con la humildad de reconocernos hermanos. Santo Toribio, en sus visitas pastorales por Lima, no buscó honores, sino la cercanía con el pueblo.
- Intención: Por nuestra Iglesia en Lima, para que sea una comunidad de bautizados que caminen juntos, sin exclusiones.
- Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
Segundo Misterio: Las Bodas de Caná
- Texto bíblico: «Hagan lo que Él les diga» (Jn 2, 5).
- Reflexión: María se da cuenta de la necesidad antes que nadie. «Hagan lo que Él les diga». Una Iglesia sinodal escucha el clamor de los que «no tienen vino» (alegría, pan, justicia). Santo Toribio defendió la dignidad de los indígenas frente a los abusos.
- Intención: Por las ollas comunes y los comedores de nuestra ciudad, para que nunca falte el «vino» de la solidaridad.
- Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
Tercer Misterio: El Anuncio del Reino de Dios
- Texto bíblico: «Conviértanse y crean en el Evangelio» (Mc 1, 15).
- Reflexión: Jesús invita a la conversión. Santo Toribio convocó a Concilios Limenses para organizar la fe en nuestra tierra. La sinodalidad es diálogo para anunciar mejor el Evangelio en medio del tráfico, el ruido y la prisa de Lima.
- Intención: Por los misioneros urbanos y los jóvenes de nuestras parroquias, para que anuncien el Reino con alegría en las calles de la capital.
- Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
Cuarto Misterio: La Transfiguración
- Texto bíblico: «Este es mi Hijo amado, escúchenlo» (Mc 9, 7).
- Reflexión: En el monte Tabor, el rostro de Cristo brilla. En la oración, recuperamos las fuerzas para volver a la ciudad. María guardaba todo en su corazón. Santo Toribio se encontraba en la oración la fuerza para sus largas caminatas misioneras.
- Intención: Para que, en medio del cemento de nuestra ciudad, sepamos descubrir el rostro brillante de Dios en el rostro de los ancianos y los enfermos.
- Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
Quinto Misterio: La Institución de la Eucaristía
- Texto bíblico: «Hagan esto en memoria mía» (Lc 22, 19).
- Reflexión: El pan se parte para repartirse. No hay sinodalidad sin Eucaristía. Santo Toribio murió lejos de su sede, en Zaña, pero siempre unido al Cuerpo de Cristo. María es la Mujer Eucarística que nos enseña a ser pan para los demás.
- Intención: Por la unidad de nuestras familias limeñas, para que la mesa compartida sea reflejo de la Eucaristía.
- Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
Oración final
«Señor, Dios nuestro, que por medio de María y el ejemplo de Santo Toribio, nos invitas a no caminar solos. Haz que nuestra ciudad de Lima sea un espacio de encuentro, donde la sinodalidad no sea solo una palabra, sino una forma de vivir: escuchándonos, respetándonos y amándonos como hermanos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.»
Misterios Dolorosos (martes y viernes)
Guía: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Monición Inicial
Hermanos, hoy recorreremos los misterios del dolor. En Lima, la cruz se hace presente en el tráfico asfixiante, en la soledad de los hospitales, en la falta de justicia y en el hambre de las periferias. María, como mujer sinodal, «camina con» nosotros en ese calvario. Santo Toribio de Mogrovejo no gobernó desde un escritorio, sino gastando sus sandalias por los arenales y cerros. Que este rosario nos ayude a ser una Iglesia que escucha y acompaña el sufrimiento del prójimo.
Primer Misterio: La Oración en el Huerto
- Texto bíblico: «Padre, que se haga tu voluntad y no la mía» (Lc 22, 42).
- Reflexión: Jesús se siente angustia y pide a sus amigos que velan con Él. La sinodalidad es «velar juntos». Santo Toribio pasaba noches en oración antes de sus visitas pastorales, pidiendo luz para entender los problemas de su pueblo.
- Intención: Pidamos por los padres y madres de familia que hoy, en el silencio de la madrugada limeña, oran con angustia por el futuro de sus hijos y la falta de empleo. María está allí, velando con ellos.
- Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
Segundo Misterio: La Flagelación de Jesús
- Texto bíblico: «Fue herido por nuestras rebeliones» (Is 53, 5).
- Reflexión: El cuerpo de Cristo está golpeado. Una Iglesia sinodal siente en su propia carne los golpes que recibe el pueblo. Santo Toribio denunció con fuerza los maltratos hacia los más débiles, sufriendo él mismo persecución por defender la verdad.
- Intención: Ofrezcamos este misterio por las mujeres víctimas de violencia en nuestra ciudad y por los niños que trabajan en las calles. María camina a su lado, sintiendo cada golpe de la indiferencia.
- Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
Tercer Misterio: La Coronación de Espinas
- Texto bíblico: «Le pusieron una corona de espinas» (Mc 15, 17).
- Reflexión: Se burlan de la dignidad de Jesús. La sinodalidad nos pide devolver la dignidad a los humillados. Santo Toribio aprendió las lenguas nativas para hablar al corazón del pueblo, reconociendo su valor por encima del desprecio de los poderosos.
- Intención: Por los ancianos abandonados en los distritos más olvidados y por los enfermos que no encuentran medicina. Que, como María, sepamos honrarlos como verdaderos reyes y reinas.
- Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
Cuarto Misterio: Jesús con la Cruz a Cuestas
- Texto bíblico: «Cargó con nuestros pecados» (1 Pe 2, 24).
- Reflexión: Jesús no lleva la cruz solo; el Cirineo lo ayuda. Ese es el camino sinodal: ayudarnos a cargar el peso. Santo Toribio recorrió millas de kilómetros a pie y en mula, cargando con las necesidades de toda la Arquidiócesis.
- Intención: Pensemos en los migrantes que caminan por nuestras avenidas con sus maletas llenas de sueños y dolores. Que somos una ciudad «cirinea» que acoge y acompaña el paso de María en el hermano extranjero.
- Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
Quinto Misterio: La Crucifixión y Muerte
- Texto bíblico: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu» (Lc 23, 46).
- Reflexión: Al pie de la cruz, María se convierte en Madre de la Iglesia. Allí nace la comunidad sinodal: una familia que no se abandona en la tragedia. Santo Toribio entregó su vida hasta el último suspiro en una misión lejana, entregada totalmente a su grey.
- Intención: Por todas las víctimas de la inseguridad y la violencia en nuestra capital. Que, al pie de tantas cruces limeñas, María nos enseña a ser una Iglesia que consuela, que no juzga y que siembra esperanza incluso en la muerte.
- Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
Oración final
«Señor, por intercesión de María, la mujer que camina a nuestro lado, y de Santo Toribio, el pastor que no conoció el descanso, concédenos una fe que se moverá por las calles de Lima. Que no seamos una Iglesia de muros, sino de caminos; que sepamos escuchar el dolor de nuestra ciudad y transformarlo en luz pascual. Por Cristo nuestro Señor. Amén.»
Misterios Gloriosos (miércoles y domingo)
Guía: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Monición Inicial
Hermanos, los Misterios Gloriosos son el «final del camino» que ya ha comenzado aquí en la tierra. Una Iglesia sinodal vive con la esperanza de la Resurrección. Santo Toribio de Mogrovejo desgastó su vida caminando por los Andes y la costa de Lima, no por un simple deber, sino porque creía firmemente en la vida eterna para todos. María, asunta al cielo, es la señal de que nuestro caminar por las calles de nuestra ciudad, de nuestros distritos o de los asentamientos humanos tiene un destino de luz.
Primer Misterio: La Resurrección del Señor
- Texto bíblico: «No está aquí, ha resucitado» (Lc 24, 6).
- Reflexión: La piedra ha sido removida. La sinodalidad es pasar de la muerte del aislamiento a la vida de la comunidad. Santo Toribio levantó comunidades de caídas, devolviendo la dignidad y la fe a los que se sentían derrotados.
- Intención: Por los barrios de nuestra ciudad marcados por la desesperanza o la delincuencia. Que la luz de Cristo Resucitado brille en cada hogar y en todas nuestras calles de Lima, recordándonos que la vida siempre vence.
- Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
Segundo Misterio: La Ascensión del Señor
- Texto bíblico: «Yo estaré con ustedes hasta el fin del mundo» (Mt 28, 20).
- Reflexión: Jesús sube al cielo, pero envía a sus discípulos a las periferias. «Vayan por todo el mundo». Santo Toribio entendió este mandato y no se quedó en la comodidad del palacio arzobispal, sino que hizo de toda Lima y del Perú su campo de misión.
- intención: Por los laicos de nuestra Arquidiócesis, para que asuman su misión de llevar el Evangelio a sus centros de trabajo, a las universidades y al transporte público. María nos impulsa a no quedarnos mirando al cielo, sino a trabajar en la tierra.
- Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
Tercer Misterio: La Venida del Espíritu Santo
- Texto bíblico: «Recibirán el Espíritu Santo» (Hch 1, 8).
- Reflexión: El Espíritu rompe las barreras de las lenguas. La sinodalidad es la armonía en la diversidad. Santo Toribio promovió el uso de las lenguas originarias para que el Espíritu hablara a cada corazón en su propio idioma.
- Intención: Por la unidad de nuestra ciudad, que recibe a personas de todas las regiones del Perú. Que el Espíritu Santo nos ayude a entendernos, a escucharnos y a caminar como un solo pueblo multiétnico y pluricultural.
- Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
Cuarto Misterio: La Asunción de la Virgen María
- Texto bíblico: «Todas las generaciones me llamarán bienaventurada» (Lc 1, 48).
- Reflexión: María es llevada al cielo en cuerpo y alma. Ella es la mujer que terminó su camino sinodal en la tierra y ahora acompaña nuestro paso desde el cielo. Santo Toribio murió en plena misión, «con las botas puestas», entregando su alma al Padre mientras servía.
- Intención: Por nuestros difuntos, especialmente por aquellos que trabajaron incansablemente por el bien de nuestra ciudad. Que María los reciba en la meta del camino y a nosotros nos dé constancia para seguir adelante.
- Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
Quinto Misterio: La Coronación de María como Reina de todo lo creado
- Texto bíblico: «El Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas» (Lc 1, 49).
- Reflexión: La humildad de la esclava es coronada. Una Iglesia sinodal reconoce la autoridad en el servicio. Santo Toribio, siendo una de las figuras más poderosas de su tiempo, siempre se demostró un servidor de los indios y los pobres.
- Intención: Por nuestras autoridades civiles y eclesiásticas de Lima. Que miren a María y a Santo Toribio para aprender que gobernar es servir, y que la verdadera corona es la justicia y la paz para todos los ciudadanos.
- Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
Oración Final
«Oh Dios, que en Santo Toribio de Mogrovejo diste a la Iglesia de Lima un pastor incansable, y en María nos diste una Madre que camina a nuestro lado; concédenos que, al meditar estos misterios, nuestra fe se fortalezca. Que aprendamos a ser una Iglesia sinodal: que escucha en la oración, que sirve en el dolor, que celebra en el gozo y que espera en la gloria. Por Cristo nuestro Señor. Amén.»
Letanías de la Mujer Sinodal (Adaptadas)
- Santa María, Madre de los caminantes… Ruega por nosotros.
- María, estrella de la evangelización en Lima…
- María, mujer que escucha y dialoga…
- Santo Toribio, pastor con olor a oveja y sandalias gastadas…
- Santa Rosa de Lima, flor de santidad en nuestra ciudad…
- San Martín de Porres, hermano de la escoba y la caridad…
- San Juan Macías, portero de la esperanza…
ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN: MARÍA, MADRE DEL CAMINO SINODAL
Guía: Unidos como Pueblo de Dios de Lima, y habiendo rezado juntos, pongamos nuestra vida, nuestras parroquias, instituciones, familias y nuestra ciudad bajo el manto de la Virgen.
(Todos juntos):
Santa María, Madre nuestra y mujer Sinodal,
hoy nos consagramos a ti al terminar este camino.
Tú, que eres la «llena de gracia»,
enséñanos a despojarnos de egoísmo
para llenarnos de la alegría de servir a los demás.
Como Santo Toribio de Mogrovejo,
queremos gastar nuestras sandalias
recorriendo los senderos de nuestra comunidad,
buscando al hermano que sufre,
al que está solo y al que ha perdido la fe.
Te entregamos nuestras manos para que sean caricia de Dios,
y nuestros pies para que nunca se cansen de buscar la paz.
En medio de las crisis que nos desafían,
te pedimos que nos prestes tu mirada de fe
para descubrir que Dios sigue actuando en los más pobres.
Danos una esperanza activa para no ser espectadores de la injusticia,
sino protagonistas de la transformación de nuestra realidad.
María, Nuestra Señora de la Evangelización:
Haz que nuestras parroquias sean casas de puertas abiertas,
donde todos se sientan escuchados y nadie sea excluido.
Ayúdanos a caminar siempre juntos,
en comunión y misión, hacia el Reino de tu Hijo Jesús.
Salve, Madre Santa, socórrenos.
Salve, Madre Piadosa, ayúdanos.
Salve, Madre tierna, intercede por nosotros.
Amén.